Mostrando las entradas con la etiqueta centralismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta centralismo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de marzo de 2008

Piel de Gallina

Ayer participé por tercera vez de una manifestación en contra de una medida de este gobierno (que no es lo mismo que decir una manifestación en contra de este gobierno). El detonante: un discurso sectario, incendiario, destinado a dividir al país. Un discurso antidemocrático (que no es lo mismo que decir ademocrático). Las dos primeras veces marché contra la Ley de Educación Superior y el sueldo decente -dos temas que no le importan a ningún gobierno-.

'Y la Presidenta habló' - Ilustración de Chumbi

Al regresar del infernal ruido de las cacerolas, frente al televisor, me enteré de que miles de porteños (el electorado mimado del kirchnerato que sin embargo vota a cualquier otro) estaban haciendo lo mismo en casi 15 puntos de Buenos Aires. Dicen por ahí que la protesta comenzó en Recoleta y Barrio Norte, aunque en Plaza de Mayo -por lo menos lo que yo ví- había gente con más pinta de Almagro y Balvanera que de Avenida del Libertador.

De repente -estaba viendo la transmisión de América-, la periodista anuncia: "Se está retirando la Policía Federal". Minutos después, agregó: "Vienen bajando las columnas de Luis D'Elia por 9 de Julio". Obviamente, la gente salió corriendo y en cuatro minutos la Plaza estaba copada por los autodenominados piqueteros.

Me corrió hielo por la nuca. Me quedé con la boca abierta. La Policía Federal había liberado la zona para que el ejército de calle kirchnerista dispersara y acallara una protesta opositora. Lo mismo que Moyano hacía en Entre Ríos (donde por cierto hace dos años que los piquetes mantienen incomunicado al Uruguay). Uno es el dueño de Plaza de Mayo, el otro es el dueño de las rutas.

A esa altura ya no importaba quién carajo tenía la razón. Muchísima gente que no tenía nada que ver con el campo se plegó a la protesta. Gente que está harta de la violencia y la desunión que alimenta el Ejecutivo. Harta de una manera de hacer política. Gente que se manifestó en contra de un discurso dirigido a los ignorantes y a los resentidos. Parecido a "o están con nosotros o están con ellos", que, salvando las distancias, al fin y al cabo es como piensan los autoritarios ensoberbecidos.

Hoy lo volvieron a hacer.


Demagogia

Tanto autoritarismo, un 26 de Marzo -y de 2008-, suena repulsivo. Y que encima la Presidenta haya comenzado su llamamiento a la desunión con una referencia a la Dictadura, realmente asquea. Algo había anticipado Horacio Verbitsky en su columna del domingo donde omite mencionar a la Federación Agraria (metiéndola en la misma bolsa que a la Sociedad Rural) y cita un artículo donde se asegura que el campo en realidad está en manos de pequeños productores y no de capitales provenientes de sectores ajenos al agro.

¿Es como un círculo vicioso no? El Gobierno echa nafta al fuego y una protesta desbordada le responde con más fuego, lo cual permite a las huestes K afirmar que "son los oligarcas de siempre que no quieren un gobierno nacional y popular".

Mañana, una demostración de poder dominará Plaza de Mayo a las 18 horas. Néstor Kirchner convocó a "la militancia". Y volverán a echar más nafta al fuego. Y seguirán amenazando. Y todos seguiremos esperando.

Nunca fui un hombre religioso, pero quiera Dios que no pase nada.

['Cristina puso una fábrica de piquetes' - Adrián Simioni]

sábado, 22 de marzo de 2008

Reforma Agraria Ya (las perlitas del Grito de Alcorta)

Arroyito, 20 de Marzo de 2008 - Una larga de cola de autos, camiones y colectivos precede a una protesta en modalidad corte de ruta -popularmente llamada 'piquete'- convocada por productores del agro cordobés. Los mismos se niegan a ser catalogados como piqueteros y aclaran: "Nosotros trabajamos".

Buenos Aires, 21 de Marzo de 2008 - Funcionarios del Gobierno acusan al campo de 'egoísta', al mismo tiempo que reafirman: "Tiene una rentabilidad excesiva". Lo hacen mediante periodistas propios que trabajan en distintos medios, tales como Página/12, periódico que se autorreconoce progre.

En Río Primero, sobre la ruta 19, un cartel expresaba ayer la protesta de los productores. Foto: LaVoz / Raimundo Viñuelas

La protesta iniciada hace más de diez días a raíz del nuevo esquema de retenciones móviles introducido por el Ministerio de Economía (a cargo del frecuente visitante del BA Lawn Tennis, ex-Universidad de San Andrés y ex-London School of Economics Martín Lousteau) parece no tener solución. Mientras desde la Casa Rosada la estrategia es la confrontación -entendible en un país donde la regla no es el diálogo y el sentido común- la única respuesta que se puede esperar es la confrontación misma.

Es que al Gobierno le favorece el control total de los medios, la macrocefalia crónica de un país pensado por, desde y para Buenos Aires, y por sobre todas las cosas, la estupidez de un pueblo que no quiere aceptar errores ni reconocer puntos de vista diferentes.

"Mirá la 4x4 de aquel". "Mirá el cantidad de countries nuevos que hay en Río Cuarto". "Cómo puede ser que los que más tienen más se quejen". "Los gringos del campo son llorones". "Si no fuera rentable no sembrarían cada vez más soja". Todas muletillas de moda en la boca de los especialistas de siempre: aquellos que son DT sin saber pegarle a la pelota, eminentes constitucionalistas que aconsejan qué hacer frente a la inseguridad o avezados economistas que resolverían la desigualdad social si se hiciera lo que ellos dicen (recomiendo altamente la nota de Adrián Simioni).

Que el campo es rentable, es rentable. Mucho. Lo dicen los precios internacionales. Pero que se indignen los cordobeses urbanos al ver que el campo hace plata, me indigna a mí. ¿Acaso no somos nosotros los que no podemos tener transpote público digno porque los subsidios se quedan en Buenos Aires? ¿Acaso no somos los cordobeses, de toda la provincia, los que nos indignamos de la desinversión en la Ruta Nacional 9? ¿Acaso no somos nosotros mismos los que nos quejamos de que los pobres porteñitos para que no lloren les subsidiamos la papa mientras que nosotros la pagamos lo que realmente vale? Es que no entendemos todavía: es un problema nacional. A 155 años de la sanción de la Constitución, el país no es una república, ni es federal. Esa Constitución que establece que los tributos al comercio exterior no son coparticipables. Esa misma Constitución que también establece que en materia económica no hay tributos que se apliquen mediante decretos de necesidad y urgencia (ver acá). Recién ahora nos damos cuenta de que a la Guerra Civil por una Constitución Federal la ganó Buenos Aires.

El campo es más rentable para aquellos que más tienen (ver esta nota aparecida en Crítica Digital y esta de Mariano Saravia). Son aquellos que tienen oficina en Buenos Aires, obvio. Son aquellos que fundaron la Sociedad Rural, obvio (ver lo que pienso de la SRA acá). Son aquellos que visten Pato Pampa para pasar los fines de semana en su estancia, obvio. Son aquellos oligarcas que poseen el 10% de los establecimientos agrícolas y que cultivan el 78% de la superficie disponible. Esos son. Esos son los que expanden la frontera agrícola arrasando con los bosques. La propiedad concentrada. El capital concentrado. Esos son.

Mientras tanto, el Gobierno (defensor de los grandes capitales) seguirá aprovechando la estupidez del pueblo y meterá en la misma bolsa a la Sociedad Rural (que no quiere retenciones y así lo manifestó en su momento) y a los pequeños y medianos productores (que reclaman que sus retenciones vuelvan en obras, para no seguir reventándose contra el asfalto). La tierra para el que la trabaja, y el dinero para quien se lo gana.

[Nota al pie de página] Desde Economía se asegura que las nuevas medidas buscan tambien frenar la 'sojización'. En tal sentido, se disminuyeron en menos de un punto las retenciones al maíz y al girasol (más al respecto acá). ¿Donde habrá aprendido demagogia? ¿En Saint Andrews o en Londres?

sábado, 13 de octubre de 2007

¿Ah entonces, no soy Argentino?

Me equivoqué, no soy un kelper, soy un extranjero.

Voy a escribir un libro sobre el poder de la palabra. Sino como se explica que el diario La Nación (y todos los medios audiovisuales de Buenos Aires) afirmen en sus títulos que UN argentino es parte del grupo de científicos que trabaja en el Panel Internacional sobre el Cambio Climático (IPCC) cuando en realidad son... más de 50!!! (el término correcto sería "la cuota porteña de los Nobel").

Por la parte que me toca como cordobés, acá también hay dos de esos científicos.

Por lo menos, en Página/12 se publicó una entrevista a Osvaldo Canziani (el "unico argentino" en cuestión) en la cual él mismo menciona el verdadero número de los argentinos que participan del IPCC.